Es
la primera de las producciones de la Compañía de Danza Mobile.
Consta de 10 coreografías cortas, donde los bailarines van
montando composiciones y ensoñaciones corporales, dejándose
llevar por Vivaldi o por Piazzola, por Vicente Amigo, Charles
Trenet o a golpes de timbales de Costa de Marfil. Algunas de
estas coreografías constituyen historias en sí mismas mientras
que otras ahondan en ciertos sentimientos y emociones. Cada
bailarín encierra un modo singular de expresarse: la belleza
está en todo, también en su especial manera de ver y sentir el
mundo alrededor.